Los que me conocen bien saben que los abrazos abundan en mi ser. Que a pesar de ser una malhumorada y una persona con el corazon chiquito, negro y sin sentimientos, soy de esas personas que necesitan expresar todo mediante un abrazo... y así es.
Durante mi ultimo año de secundaria (en el 2005, bellos tiempos por cierto) tuve una materia llamada recreación, habrá quien piense que la materia es solo para jugar pero la verdad es que en esa materia teniamos clases teoricas y era una de las mas dificiles de este año, y la profesora un día nos dio una clase practica donde mediante distintos tipos de abrazos (sisi existen muchos tipos de abrazos, el abrazo en forma de A, el abrazo de oso, etc) debiamos expresarles a nuestros compañeros lo que sentiamos... Una actividad un poco cursi, pero creo que fue la que mas me gusto, y la que me abrió la cabeza a nuevas visiones, a partir de ese momento me volví mas sentimental, (capaz que fue cuando me enamoré de verdad, es decir un año después en el 2006 cuando conocí al idiota que ahora me hace sufrir, pero puedo afirmar que mediante esta actividad me volví mas tierna y empecé a abrazar a todo el mundo, por que cualquier cosa me resultaba tierna).
Es loco pensar que tan solo un estrechamiento con otra persona puede causar tantas sensaciones... pero a la vez no hay anda mas lindo que recibir un abrazo de tus seres mas queridos!!!
Un abrazo es una expresión amorosa y respetuosa hacia los demás, donde nos expresarnos de forma honesta. Podemos darlo o podemos recibirlo y, en últimas, hacer las dos cosas al tiempo. Uno de los motivos mas comunes por lo que lo damos es cuando nos llenamos de emoción por algo que nos desborda y necesitamos así poder reciclarnos con otro –incluso hasta que nos contengan– como las cosquillas repentinas que solemos sentir por el solo hecho de escuchar una canción que nos hace recordar un gran momento de nuestras vidas (vos me entendes). La cuestión es que al desbordar de alegria queremos dar lo mejor de nosotros en ese instante y casi cualquier persona que lo reciba es adecuada. Así sabemos que somos portadores de una energía desbordada y darla nos hace bien. Lo mismo le sucederá a quien lo recibe.A veces, en estado de tristeza, desconsuelo, pérdida, o dolor emocional o físico, llenos de abatimiento y desolación, recibir un abrazo real y sentido es más reconfortante que una medicina, más sano que un Tekila, y más ecológico y económico que cualquier gasto de energía. Los resultados pueden ser espectaculares. En este caso hay que estar dispuestos a dejarnos contener por el otro y a recibir lo que su ser nos proporciona, como su confianza, seguridad, fortaleza, protección y, por ende, sanación.Hay otro tipo de abrazo, es un momento de dar y recibir al mismo tiempo (en los anteriores también se logra, pero en este caso el resultado es mayor). Se trata de abrazarnos a nosotros mismos, o sea, cuando somos capaces de darnos (al tiempo que recibimos) confianza, protección, seguridad, fortaleza y sanación, generando una grandiosa y estable autovaloración de lo que somos y de lo que podemos lograr para salir adelante en lo que se nos presenta. Este singular estrategia se logra si somos capaces de integrar en el acto del abrazo todo el amor que poseemos.
Amo dar abrazos!!! por que a travez de estos estoy demostrando tantas cosas...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario